La vivienda en EE. UU. es la menos accesible en 40 años, con el hogar promedio destinando el 40% de sus ingresos a una casa de precio medio. Aunque se debate prohibir que grandes inversores institucionales compren viviendas unifamiliares, estos poseen menos del 1% a nivel nacional y no son responsables del aumento de precios. Las verdaderas soluciones pasan por flexibilizar las normativas urbanísticas y agilizar los permisos para abordar las restricciones de oferta que encarecen la vivienda.
Continue to full article
