Se espera que el mercado inmobiliario en 2026 tienda hacia un entorno más equilibrado o favorable para los compradores, con tasas hipotecarias que podrían bajar hasta alrededor del 5,9% y un aumento del inventario a aproximadamente cinco meses de oferta. Se prevé que los precios de las viviendas crezcan de manera moderada entre un 1% y un 4%, evitando una caída brusca. Persistirán las diferencias regionales, con algunas zonas mostrando mayor flexibilidad y otras manteniéndose estables. Los compradores podrían ganar mayor poder de negociación, mientras que los vendedores deberán fijar precios realistas.
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